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Grand Prix de Les Sables D´Olonne

Ya casi está. La fase final de rehabilitación; la reincorporación a los entrenamientos. Una fase delicada por ser susceptible de recaídas. “El cuerpo te pedirá más, pero ten la suficiente fuerza de voluntad como para hacer menos” fueron las sabias palabras del Dr. González, mi traumatólogo. En teoría, no debería competir hasta dentro de un mes mínimo, pero en la práctica…en la práctica estaba aterrizando en París esperando a ser recogida por mi equipo francés. Ya estaba inscrita desde hacía tiempo y si no asistía, el equipo entero no podría participar y perderían el dinero. Yo debía salir aunque luego me retirase, pero afortunadamente no tuve molestias durante el triatlón y pude terminar.

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Siempre es buen momento para darse un paseo por París, aunque sea en furgoneta atravesando la ciudad con tráfico denso. Yo había vivido allí en la primavera del 2008 y desde entonces no había vuelto. Después viajamos más de cinco horas hasta Les Sables d´Olonne, al suroeste de Francia. Una vez allí fuimos a correr las chicas y yo por un caminito de tierra al lado del Atlántico para activar las piernas tras el viaje, y después un poco de bici para reconocer el circuito. La temperatura del agua era de 16 grados, pero allí estaban los niños en calzoncillos bañándose y corriendo por la arena como sacados de un lienzo de Sorolla.

El horario francés me sienta bien para descansar y recuperar horas de sueño. Me desperté a la mañana siguiente con tiempo para realizar media hora de estiramientos antes de desayunar…quizás debería hacer eso todas las mañanas en casa…ponerle un candado a la cocina y a internet hasta las 9 de la mañana…¡Cómo aprovecharía las mañanas!

El ambiente que se respira antes de un Grand Prix es relajado, cada equipo tiene una zona de transición asignada y los técnicos, Laurent y Benjamin, están pendientes de ayudarte en todo lo que necesites. Esta vez me nombraron a mi capitana del equipo para firmar el control de jueces, escoger cajón de salida y traducir los mensajes del francés al inglés.

Desde línea de salida al agua había que correr 100m de playa, que no es que sea mi especialidad (aún) y hacer el delfín contra las olas, que es un gesto que quería evitar para mi hombro, por lo que salí de la natación en la posición 34, 1´30″ más lenta que la primera. Tampoco me preocupa dado que este año he pasado más días sin nadar que nadando y sólo llevaba una semana haciendo 2000m diarios variados y suaves. No me dolió el hombro nadando con neopreno en el mar y eso era lo más importante.

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Me subí a la bicicleta y sólo pensé en remontar. Eran 5 vueltas de 4.4km con bastantes giros, un poco de subida, bajada y asfalto mojado por llovizna…¡A disfrutar! Parcial número 14, que a excepción de dos escapadas, me situa en los mismos tiempos que el grupo principal. Como de costumbre, las chicas a rueda esperando que haga el trabajo la motivada de turno como yo.

Carrera a pie en la que me encontré pesada y no hay nada mejor que ese momento en la vida para darte cuenta de dónde estás, a dónde quieres llegar y la distancia que te queda por recorrer…literal y metafóricamente hablando.

Entre en meta en 22ª posición, puntuando para mi equipo que ascendía a 7ª puesto en el ranking y tras un buen trabajo del resto de mis compañeras de equipo.

Después del triatlón fuimos en furgoneta hasta Autun, ciudad muy bonita de estilo medieval amurallada de donde es mi equipo francés. Allí pasamos la noche Sarissa y yo en casa de un matrimonio de dos triatletas del equipo, veteranos ya que participarán en el Ironman de Niza, él con 66 años! A la mañana siguiente nos acercaron a París para tomar el vuelo de vuelta a casa. Agradecerles enormemente el favor. Bon courage!

Copa de Europa de Ginebra

¡Mis primeros puntos en el ranking internacional!

Hace dos fines de semana (lo cierto es que llevo con este post medio preparado desde hace una semana…) viajamos Nacho y yo a Ginebra para competir en mi segunda copa de Europa, que se celebraría el domingo. La experiencia ha sido fantástica, disfrutando mucho del triatlón y del viaje, y aunque el triatlón haya sido muy duro tanto por el recorrido como por las condiciones climatológicas, ya tengo ganas de volver al año que viene…

Llegamos el viernes por la mañana y hacía un clima ideal (cómo el que se aprecia en la foto). Tenía tanto hambre que me comí un bocadillo enorme de baguette con ensalada de atún que me recordó a los bocadillos que me tomaba cuando vivía en París en mi época de estudiante. Salí en bici a ver el circuito y me quedé encantada con las carreteras de allí, en especial con la que va camino de Laussane, con un buen carril bici, bordeando el lago Leman (o Evian) y atravesando pueblecillos con casas preciosas típicas del norte de Europa. Un placer. Por la tarde fuí a nadar en la playa artificial en la que se haría el triatlón y a correr por el paseo y parque que eran parte del circuito. En la foto me podéis ver haciendo un entrenamiento específico de precompetición…:-)


El sábado por la mañana volví a tocar un poco cada deporte y por la tarde tuvimos el briefing de la competición, tras el cual empezó el mal tiempo y la lluvia incesante. Tarde de descanso total y cena en un mexicano…seguramente me salté todas las normas nutricionales básicas antes de una competición, pero lo cierto es que me sentó bien, es decir, nachos, ensalada y fajitas de pollo para cenar….he de decir que me quedé con las ganas de tomarme un margarita…

Amaneció con más lluvia, lo que aseguraba el uso del neopreno en la natación y endurecía el triatlón, con un circuito que ya de por sí era duro, pues 6 subidas de 1km con 8-9% de pendiente nos esperaban, además de un circuito de carrera a pie por un parque con más súbes-y-bajas. Como bien dice el dicho, haya dónde fueres, haz lo que vieres…. es decir, que si los suizos toman Nutella para desayunar, por algo será…mmmm….creo que lo echaré de menos en otros triatlones….jejeje!

Cuando dieron la salida de la natación fue justo cuando la lluvia se puso más intensa y no paró hasta el final de la bici. La natación en sí se me hizo larga, y aunque di la primera vuelta a pies del grupo de cabeza, en la segunda vuelta perdí fuerzas hasta ser absorbida por el segundo grupo. Salimos del agua y llovía mucho, aunque no tuve frío en ningún momento (salvo en la T2 cuando tuve que correr descalza). Pude recuperar varios puestos en la bici y a lo largo de las vueltas se fue formando un grupito con chicas que aguantaban mi ritmo de subida. Fue en la penúltima vuelta, la quinta, cuando me alcanzó un grupo comandado por una belga campeona del mundo de duatlón sub23, en el que también iba una compañera mia de selección, Patricia. Llegamos a la T2 40 segundos después del grupo de cabeza y de la 2º clasificada, puesto que la líder, Judie Swallow marchaba escapada.Pies sin sensibilidad, zapatillas encharcadas y un cuerpo que no sabes muy bien cómo va a responder. Sin embargo, fui adelantando a gente, y aunque llevaba la respiración muy alta, para mi sorpresa era capaz de hablar alto y claro cuando pasaba delante de Nacho para preguntarle cómo iba…mientras él me decía que sufriera más, que podía…Logré entrar en meta en 12º posición y dentro del tiempo de corte, muy contenta por haber sido capaz de superarme en un circuito como éste y por haber logrado mis primeros minipuntos internacionales en mi segunda copa de Europa. ¡Ya tengo ganas de ir a otra!

Copa del Rey 2010 en Coruña

Campeonas por equipos de la Copa del Rey y la Super Liga

Fin de semana intenso el vivido hace casi dos semanas, pues aprovechando que la Copa del Rey se celebraría en Coruña, decidí hacer escala en Pontevedra para aprovechar e intentar entrenar con mis compañeras de equipo. El sábado y de forma improvisada me apunté a hacer dos travesías seguidas que se celebraban en Sanxenxo, una de 1000m abierta para no federados y otra después de 2500m para federados (cuyas inscripciones estaban cerradas y nadé sin dorsal). ¡ El agua estaba a 16º! Y por supuesto era sin neopreno…..cuando me metí a calentar no podía meter la cabeza ni abrir los pulmones para respirar….pero luego cuando dan el bocinazo y entras en modo competitivo, te olvidas del frío y sigues nadando. Me sentí fuerte y con mucha energía, y logré terminar 1º mujer y 2º en la general absoluta a escasos segundos del primer hombre. Al terminar nos dieron un chocolate calentito…cómo estaría el agua para que en pleno agosto, en la playa, te den un chocolate caliente….y una bolsa con un bocata, una camiseta y 15minutos más tarde dieron la salida para la otra travesía, la de 2500m. En esta ya había muchos nadadores, entre ellos la campeona de España de 1500 o una internacional en aguas abiertas….Al comenzar a nadar me sentí algo tocadilla de la travesía anterior, pero en seguida volví a sentir las fuerzas. No obstante, en los últimos 500m ya empecé a notar los efectos del frío en los músculos, a los que cada vez le costaban más moverse. Al nadar sin dorsal, no sé en qué posición entré pero me pareció contar a 6 chicas en la playa cuando llegué. Otro chocolatito, otra bolsa con bocata y otra camiseta, y para recuperar fuerzas….un pulpo a la gallega!

A la tarde salidita en bici, crepería muy chula en Pontevedra para cenar y a la mañana siguiente rumbo a Coruña para el triatlón de la Copa del Rey. Tuvimos un poco de desorden porque cada una vinimos de un sitio distinto al ser la competición en Galicia, pero al final conseguimos organizarnos bien. Al llevar suficiente ventaja con respecto nuestras rivales, pudimos relajarnos y entrar las 6 integrantes del equipo juntas. Después comida con dos compis en un restaurante que se llama La Huerta, en Santa Cristina, que se comía de vicio unas setas rebozadas y una ensalada enorme y viajecito otra vez a Pacualcobo, al pueblo de veraneo familiar, para pasar la noche y disfrutar del lunes entrenando con la bici por las carreterillas de pueblo rompe-piernas.  Eso sí, cuando regresé a Madrid, tras cuatro días de haber viajado sola en coche Madrid-Pontevedra-Coruña-Pascualcobo-Madrid, las dos travesías, el triatlón, y otras 5 sesiones de entrenamiento, me pasé la semana pasada con la espalda y el cuello muy contracturados que me daban fuertes dolores de cabeza que me impidieron entrenar debidamente.

Triatlón clasificatorio de Valladolid

Es curioso pero muchas veces tengo la sensación de que mi retorno al triatlón y el reentrenamiento del cuerpo es una repetición de la que tuve la primera vez. Inintencionadamente, por supuesto, pero muchas veces me veo a mi misma repitiendo sensaciones, experiencias y hasta novatadas que ya había experimentado. Cómo yo empecé a hacer triatlón con 12 años, ahora es cómo si volviera a estar en el mismo punto en el que estuve cuando tenía 14. Y eso incluye las martadas mías de juvenil…cómo puede ser irte a nadar dándo una vuelta al circuito de natación con el tiempo justo para volver a contracorriente y ver cómo tus competidoras se están colocando en el pontón de salida….desde aquí pido perdón a jueces, organizadores de la competición y compañeras de batalla por tener que esperarme. No lo hice a posta, simplemente `se me piró la pinza´, desconecté de la competición y me centré en calentar olvidando el paso del tiempo…

Al final conseguí llegar a línea de salida gracias a la santa paciencia de los jueces y el director de competición. Pese a tener el dorsal número 1, tiré mi privilegio por la borda y tuve que colocarme en el primer y peor sitio que había, y nada más llegar dieron la salida. La natación por consiguiente fue una lucha mía por intentar remontar desde el final del grupo hasta dónde pude, y tras la boya del punto de retorno me había colocado en el grupo principal pero al tener la corriente en contra a la vuelta y una competidora que me hundía y me sacaba de la estela del grupo supusieron que ese era el sitio en el que me iba a quedar.

Cogí la bici y me sentí fuerte, ágil y con ganas de ser un pequeño bólido que quería coger a la cabeza. Cogí a todas las que salieron delante mía y se formó un grupo, que cómo siempre, nadie tiene fuerzas para tirar pero tampoco se descuelgan del grupo. Realmente íbamos tirando tres de un grupo de diez…y yo intentaba animar a Ana Burgos y a María Pujol diciéndolas que era imposible que Aida Valiño fuera más rápido que nosotras tres dando relevos, pero era imposible penetrar en el amor propio de éstas triatletas. Ana no quería cansarse porque aún tenía margen de tiempo para coger a Aida, aunque a María sí que le escuché la respiración más fuerte.

T2 y a correr…noté una mejora en el cambio muscular que me permitió correr con las piernas menos pesadas pero aún hay mucha diferencia de correr sólamente a correr tras la bici…Finalmente 5º absoluta, 1º por equipos y contenta por haber recuperado mejores sensaciones compitiendo.

Y después, ¡24 horas exprés en el pueblo de mi abuelo! Eran las fiestas esta semana y estaba allí toda mi familia. Aquí en una sesión de técnica de carrera a pie tras haber sido empapada por la fiesta del agua.

Travesía de Pareja y Triatlón de Juan Carlos I

Fin de semana de entrenamiento en competición

A la vista de lo actualizado que llevo mi blog cualquiera diría que soy una licenciada en comunicaciones….jejeje! El mes de julio ha transcurrido sin grandes novedades…empecé el mes bastante cansada con la ferritina en sangre bastante baja por lo que decidí descansar bien y luego volver a los entrenamientos de base, pues me encantaría poder alargar la temporada hasta finales de octubre con un estado de forma mejor que el de ahora. Hace exactamente dos semanas que volví a meter series, especialmente en la carrera a pie se refiere. He de decir que el tiempo pasa espectacularmente rápido…algo que me tiene asustada, si con 24 años el tiempo me pasa así de deprisa, ¿cómo será dentro de 20 años más? En un deporte cómo es el triatlón, realmente tienes tiempo para todo y tiempo para nada a la vez. Es un dilema encantador…veréis, el triatlón permite ser practicado hasta edades muy avanzadas…a nivel de élite mundial, realmente puedes ser competitivo hasta los 40 años! Y a nivel más popular, los grupos de edad veteranos no tienen límite de edad, habiendo gente con sesenta y pico que lo practique. Por lo tanto, tienes mucho tiempo para entrenar y competir triatlón, pero por otro lado, al ser tres disciplinas distintas hace que los entrenamientos sean más complejos y los detalles a entrenar se multipiquen por 3. Estamos hablando de nadar, de pedalear, de correr, de practicar el cambio muscular de la natación a la bici y de la bici a la carrera, de ensayar la primera y segunda transición, de entrenar en el gimnasio la fuerza, de entrenar la técnica correspondiente a cada deporte y además, entrenar las debilidades específicas de cada triatleta, que puede ser algo como fortalecer los tobillos. Al final son muchos detalles a tener en cuenta, por no añadir el entrenar para circuitos específicos cómo puede ser nadar en mar o en río o tener subidas en el circuito de bici, por lo que el tiempo se queda escaso para entrenar todos estos aspectos. En el equilibrio está la clave. Para mi el valor del equilibrio es uno de los más importantes en la vida, y no sólo porque el triatlón en sí sea un deporte de equilibrio entre disciplinas, sino para todo en la vida. Y en esas sigo, encontrando mi equilibrio entre lo que quiero entrenar y lo que mi cuerpo puede asimilar.

Y en cuánto a las competiciones, ahí un poco pequeña y en el centro de la foto se me ve a mi ganando la primera travesía de mi vida, en los 2500m de Pareja, Guadalajara. Tuve buenas sensaciones y desde el primer momento supe situarme en cabeza hasta el final, logrando finalizar primera chica y tercera de la general, entrando con el segundo chico y a escasos segundos del primero. ¡Cómo mola nadar cuándo te sientes con fuerzas y buenas sensaciones! Algo que eché de menos al día siguiente en el triatlón Juan Carlos I. Una mezcla de cansancio, desentrenamiento y mal cuerpo fueron las razones por las que tuve una mala actuación. Esas son cosas que una cuando se despierta el día de la competición las siente, y que luego cuando empieza a calentar ya se terminan de confirmar y sabes que ese no va a ser tu día. En cualquier caso, toca asumir, darse un par de azotes por las cosas mal hechas y espabilar para la siguiente competición, porque para mi lo importante no es el puesto en el que se termine, sino las sensaciones que se tengan. Finalicé 2º chica, detrás de Ana Burgos y aunque ya sabía que aún estoy muy lejos para disputar una competición con Ana, personalmente esperaba tener mejores sensaciones y estar más rápida en cuanto a mi carrera. ¡Y ésta de la foto soy yo corriendo por el parque del JCI!

Próxima parada: ¡Valladolid!

Circuito Ironmad de Triatlones Olímpicos

Victoria en Canet d´en Berenguer

Corría el año 214 a. C. cuando los romanos llegaron con sus barcos a la playa de Canet para recuperar la ciudad de Sagunto que había sido asediada por Aníbal hace 7 años….y  aproximadamente 23 siglos más tarde llegamos los triatletas con nuestras bicicletas para lidiar nuestra propia batalla…vamos, que si nos vieran los romanos dirían que nos falta una vuelta de tuerca con la llave allen en la cabeza…

En un entorno precioso, ideal para irse de vacaciones a la playa de arena fina, la natación era 1.5km a dos vueltas, la bici a un circuito de 40 km y la carrera a pie a otra vuelta de 10km, lo que lo convertía en un triatlón divertido para los participantes y novedoso pese a tener el formato del triatlón de hace 10 años.

En cuanto a mi carrera, me desorienté demasiado en la natación lo que hizo que regalase muchos segundos a pesar de salir primera del agua, algo que se ha convertido en un objetivo técnico a mejorar a corto plazo. El segmento ciclista se hizo muy duro por el fuerte viento de cara, a excepción del tramo entre el km. 20 y el 30, en el cual había un tramo de llanear y de bajada por buen asfalto que permitió alcanzar unas velocidades interesantes. En la carrera a pie lo pasé mal por deshidratación, puesto que terminé el bidón de isostar a mitad de la bicicleta prácticamente y no pude beber agua hasta el último kilómetro de carrera a pie, algo que sin duda noté en mi rendimiento, en cualquier caso hay que apretar los dientes y seguir.

Y llegó la recta a meta, con Nacho animándome, el de la bicicleta diciéndome que quedaban 100 metros, el público aplaudiendo y yo en una mezcla entre emoción, concentración y unas ganas de beber agua…jejeje! El balance final es de haber disfrutado mucho, de haber pasado un fin de semana bastante intenso y de ser consciente de que esto no ha hecho más que empezar y de que me queda un largo y duro camino por delante…